Están disminuyendo las muertes debidas al corona virus en los Estados Unidos. Sin embargo, el país sigue siendo el más afectado del mundo, con más de medio millón de casos y 22.000 muertes. La situación es particularmente peligrosa en el Estado de Nueva York, donde hay más de 9.000 muertes, 7.000 de ellas sólo en la ciudad de Nueva York. Sigue un dramático comentario de un médico del hospital Mt. Sinai Queens: “Estoy tratando a pacientes jóvenes y viejos de todas las edades, y veo a gente que está increíblemente enferma. Ahora estoy caminando por una sala y quizás se puede escuchar el sonido del oxígeno bombeando. Un escenario inquietante que posiblemente podría haberse evitado si, como recalcó el virólogo Anthony Fauci, las medidas de aislamiento se hubieran tomado a tiempo. Según una evaluación, se informó de más de 2.600 muertes por coronavirus en las residencias de ancianos de los Estados Unidos, mientras que en Florida son al menos 38 personas las que se enfermaron después de asistir a una multitudinaria fiesta en la playa a principios de marzo (aunque las alarmas circulaban en los medios de comunicación locales, las autoridades no prohibieron la iniciativa).
El Estado de catástrofe está en vigor en los 50 Estados de la Unión, y es la primera vez que esto ocurre en la historia de los EEUU.